Acostumbran a decir que lo mejor de los enfados son las reconciliaciones... Haría lo que fuera por mantener aquella sensación de sentir el mundo en mis manos solo por tener de nuevo la tranquilidad de que todo es como antes. Esa sonrisa eterna que parecía que había tocado la lotería, y en realidad... Tenía la mejor papeleta que se podía tener.

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