Levántate.

El corazón tiene razones que la razón desconoce.

Pasajeros.

Siempre te encuentras con un montón de personas en tu tren. Hasta que llega una de éstas y te estropea todos los esquemas establecidos hasta el momento. La primera persona que te lleva la contraria de tal manera que te hace ver las cosas desde otro punto de vista; amplia tu modo de ver. Tu polo opuesto. Sabes cómo puede pensar o cómo puede reaccionar sólo porque es exactamente lo contrario a ti y, en consecuencia, hará lo contrario de lo que tú pensarías o harías. Es una persona que, a pesar de conocer su manera de ser, no entiendes. No entiendes el por qué de sus actos ni el por qué de su comportamiento; aunque esto no quiera decir que sea malo. Y, a pesar de todo eso, a pesar de ser una incógnita irresoluble tienes la extraña sensación de que vas a querer a esa persona como a nada y que vas a intentar mantenerla en tu tren el máximo tiempo posible.