Considero que la vida es como un tren, muchas personas pasan por el, suben y bajan en las distintas estaciones. Pero lo que vale es lo que queda y al final siempre hay alguien que se para a tu lado y te regala una parte de ella, de su vida, de sus experiencias y pone un pedacito suyo en tu corazón. Según transcurre el viaje, esta persona se hace fundamental, se convierte en tu compañera de viaje, impresicindible. Y son aquellas que día a día le dan sentido a todo aquello que te cuesta entender y te hacen ser lo que hoy eres.
Levántate.
El corazón tiene razones que la razón desconoce.
Considero que la vida es como un tren, muchas personas pasan por el, suben y bajan en las distintas estaciones. Pero lo que vale es lo que queda y al final siempre hay alguien que se para a tu lado y te regala una parte de ella, de su vida, de sus experiencias y pone un pedacito suyo en tu corazón. Según transcurre el viaje, esta persona se hace fundamental, se convierte en tu compañera de viaje, impresicindible. Y son aquellas que día a día le dan sentido a todo aquello que te cuesta entender y te hacen ser lo que hoy eres.
Por mucho que empiece otro año y te hagas mil propuestas prometiendo que las vas a cumplir, no lo harás. Al fin y al cabo es un año más. No quiero que te sirva para ver como ha pasado un año más de tu vida y sientas que no has hecho nada o que has perdido el tiempo. Quiero que te sirva para mirar atrás y darte cuenta del valor que tiene el tiempo al lado de las personas que quieres. Que te sirva para quitarte pájaros de la cabeza y proposiciones inútiles. Y para arrepentirte de todo aquello que has estado a punto de hacer pero finalmente no has hecho. Actúa y cambia todo aquello que no te guste. Levántate con una sonrisa. Mira hacia adelante, escoge bien qué camino seguir y con quién lo quieres compartir. No odies a aquellos que te han hecho daño o te han hecho sufrir, te han enseñado lo que es perdonar. Escoge tu vida, mírala, y luego vívela.
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